jueves, 29 de mayo de 2014

Rafa recupera la alegría por jugar partidos difíciles

Ha comenzado el Masters 1000 de Roma. Tierra batida, lo que viene siendo sinónimo de territorio Nadal. Después de haber ganado Madrid, el español se presentaba en la ciudad eterna con el objetivo de revalidar el título que había ganado el año pasado contra la leyenda suiza Roger Federer. Y ya lo ha ganado siete veces, hasta la fecha, claro.

Segunda ronda. Rafa contra las cuerdas al enfrentarse al francés Gilles Simón. Había ganado el primer set en la muerte súbita (a pesar de haber tenido una bola de set en el 5-4) y acababa de perder el segundo en otro tie-break. Y entonces fue en el tercero cuando apareció lo mejor del balear y tumbó al francés 6-2.


Octavos de final. El manacorí se medía al tenista ruso Mikhail Youzhny. Y este último ya se había llevado el primer set, una vez más la muerte súbita, y se adelantaba 2-0 en el marcador. Entonces Nadal dijo basta. Once juegos consecutivos encabezó el tenista de Palma de Mallorca. Ganó el segundo set 6-2, y tenía una ventaja de 5-0 en el marcador. El partido terminó 6-7(4) 6-2 6-1 para el español.



Dos partidos que se le han complicado bastante a Rafael. En un primer momento se podría pensar que no está en su mejor momento. Pero el propio deportista ha admitido que la alegría por jugar partidos difíciles le ha vuelto. Quizás esta sea la inyección de moral que le permita conquistar el Foro Itálico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario