- Llegamos al segundo partido de las finales que marchan 1-0 para los veteranos Spurs de Texas. Tras el primer partido Tim Duncan ( pivot de los Spurs) insistió en la importancia del segundo partido de la serie ya que si los Spurs conseguían la victoria se pondrían con una gran ventaja.
Los Heat con un discurso ganador de Lebron James , hicieron una buena primera parte empatando al descanso con los Spurs a 49.
En la segunda parte todos los secundarios de Miami Heat aportaron muchas cosas que no habían aportado en el primer partido.
Los Heat supieron controlar el tempo del partido más que los Spurs y se llevaron un partido muy defensivo y marcado por la gran actuación de Lebron James que anotó 35 puntos en el partido siendo el mejor jugador del encuentro.
Tras el partido los jugadores de San Antonio reconocieron que les faltó paciencia en las últimas jugadas del partido , que decantaron la balanza a favor de los Heat.
Ahora la serie viaja a Miami donde el Game 3 y 4 será tremendamente decisivo en el desarrollo de las finales.
Nos esperan unas trepidantes finales por ver, y la incógnita de si Lebron seguirá en el equipo.
- Comenzaban las finales de NBA con dos equipos muy parejos en todos los aspectos, ambos ansiosos de alzarse con la victoria. Los San Antonio Spurs con ganas de revancha por las finales anteriores perdidas ante los Heat.
Comenzó el partido con muchos contrataques e irregularidades en ambos equipos , pero con un juego de mates de los Heat y un espectacular movimiento de balón de los Spurs. Al descanso ganaban los Spurs por 5 puntos . En la segunda parte remontada de los Heat y ocho arriba, tiempo muerto de los Spurs.
Tras el tiempo muerto, los Spurs salieron apretando en defensa y llegaron al último cuarto a 2 puntos, llegó el empate a falta de cuatro minutos. En ese momento Lebron James tras romperse el aire acondicionado en el campo de los Spurs se lesionó debido a varios calambres y no pudo seguir. Los Heat se vinieron abajo y acabaron perdiendo por quince puntos.
En rueda de prensa Lebron, Wade y Bosh no quisieron echar la culpa al aire acondicionado diciendo que era para los dos equipos igual , y se centraron en el próximo partido en que consideraban fundamental para intentar seguir luchando para hacerse con el campeonato.
Aun así admiraron el trabajo tanto defensivo como en el rebote a los Spurs y a su técnico Greg Popovich al que le llovieron los alagos en el post partido.
Todos estamos pendientes de que sucederá en el Game 2.
Se trata de la final de liga disputada el sábado 17 de mayo en la sede blaugrana, donde se enfrentó el equipo culé contra el poderoso atlético. Durante la primera parte se impuso el Barcelona, gracias a la persistente búsqueda del gol y a las desafortunadas lesiones de dos pilares del Atlético: Costa en el minuto 13 y Arda en el 23, quienes se dirigieron hacia el banquillo con lágrimas y desesperación en sus rostros . El Barça seguía buscando el gol, destacando un grandioso centro lejano de Dani Alves que llego a la cabeza del jugador Canario Pedro, quién elevó en exceso el balón sin poder evitar que este no entrase entre los tres palos. El gol blaugrana llegó con el impresionante cañón del chileno Alexis Sánchez, quien tras recibir un balón muerto de Messi y una jugada iniciada por Fábregas, si dudarlo dos veces, armo su pierna derecha para ser el autor de aquel tanto que pasó rozando la escuadra izquierda, lado defendido por Courtois, vatido por la velocidad del balón.
En la segunda parte, como si de un milagro se tratase, se pudo contemplar a un Atlético poderoso y mentalizado con la victoria, aspecto del que el Barça no estaba mentalizado, el cual, junto a su mal juego, le costó la final. Nada más empezar, el Atlético hizo muestra de su irredentismo con la oportunidad de David Villa, cuyo remate de media vuelta se estreyó en el poste, resultando un gulpo afortunado para Pinto, quién no hubiera podido detener el diparo si este hubiese ido a puerta. Tan solo unos minutos después, llegó el gol que aseguraría la victoria a los rojiblancos. Este fue de córner, el excelente centro de Gabi y la calidad y pasión del cabezazo picado de Diego Godín resultaron fatales para los barcelonistas, que tan solo habían ostentado la victoria durante alrededor de 16 minutos. Es ahora cuando el barcelona sufre una baja importante, la de Sergio Busquets, teniendo que obligar al Tata a sacar al campo a Song y no a Xavi, acción mediante la cual no pretendía arriesgar. Aparte, para reforzar el ataque, suma al campo de juego a Neymar, dejando al Barcelona sin los servicios de Pedro, que no encontraba huecos el la defensa rojiblanca.
Con la entrada de Neymar, el Atlético se vio obligado a ejercer un juego defensivo a causa del toque de este y del gol anulado de Messi, jugada en la que había participado este mareador profesional. Por último, el Barça pudo ver la victoria ante un posible penalti hacia Piqué, sin embargo, las esperanzas se desvanecieron cuando el árbitro no lo reconoció como tal.
En conclusión, el Atlético se adueñó con su mericidísima décima liga, tras una larga lucha que duró 18 años. el Atlético de Madrid ha demostrado en este y mochos otros partidos que no se puede pensar tan solo en el Barça o en el Madrid, ya que el Cholo Simeone ha formado un equipo insaciable de títulos y victorias, como ha demostrado en la final de la Champions League.
Tras doce años de lucha constante, el Real Madrid por fin logra la Décima Champions League. Infinidad de oportunidades que no acababan en gol y el gol de Godín estuvieron a punto de regalarles la primera Champions al Atlético, pero nuestro Salvador, Ramos, de espíritu luchador e irredentista, fue quién en el minuto 93 resurgió al Madrid de entre sus cenizas, naciendo más fuertes que nunca y finalizando el exasperante encuentro con un impredecible 4-1.
El partido comienza con la sorprendente salida de Diego Costa en el once inicial, donde por lo visto el tratamiento de placenta de caballo había sido exitoso, puesto que habia adelantado la recuperación. Sin embargo esto tan solo fueron falsas esperanzas, puesto que al minuto 9, Costa se tuvo que retirar por graves molestias y ser sustituido por Adrián López. Durante poco más de la mita de la primera parte, los dos equipos se mantuvieron al margen, tímidos, intentando acomodarse al partido. La primera ocasión clara llega de la mano de Gareth Bale, quién no dudó en aprovechar el error de la defensa para embalarse hacia la portería, pero tan solo quedó en eso, puesto que el disparo se desvió.
Esto no significaba para nada la rendición del Atlético, el cuál, se llenó de valor y comenzó a intimidar al equipo merengue, el cual fue hundido por el magnífico cabezazo de Godín, un uruguayo bendecido con el don del cabeceo, el cual, ante una mala salida de Iker, acabó en la portería blanca.
En la segunda mitad, el Atlético salió aún más intenso gracias al espíritu de la afición y del Cholo, dificultando más la creación de oportunidades por parte del equipo blanco. Innumerables faltes contra los madridistas se prcudían como resultado de su intimidación, y aun así las jugadas no acababan. Las faltas directas tampoco eran la solución, ya que de ellas se encargaba Courtois, deteniéndolas sin problemas.
Para reforzar al Madrid, Ancelotti saca a Isco y a Marcelo, y seguido de estos, a Morata. Ya por el minuto 70, el Atlético había agotado todas sus energías, limitándose a defender el resultado, es aquí, donde se produjo una incesante e incontrolada lluvia de remates y chuts hacia la meta rojiblanca. Es en el minuto 78, cuando Bale vuelve a salir a escena con otra ocasión clara para forzar la prórroga, pero sin resultado.
El cansancio empezaba a dejar huella entre los atléticos con la retirada de Filipe Luis, teniendo que salir Alderweireld. Es en el minuto 93 (habiendo 5 minutos de prórroga), cuando aparece en escena el Dios de la Décima, Santo del Madridismo, Sergio Ramos, Para aprovechar un centro d córner de Modric' y ceder las pocas energías existentes en él a la pelota, la cual esrozada por Courtois, lo cual no basta para detenerla. Así, 1-1 se hace realidad y todo el equipo se apiña en la esquina, para celebrar el esperado milagro.
Es en la prórroga cuando el Madrid consigue imponerse con diferencia frente al Atlético, quién ya no podía soportar el esfuerzo y la tensión que se había generado en sus músculos, llegando al extremo de que Juanfran iba cojeando, y por falta de cambios, tuvo que llegar hasta el final. El segundo gol merengue llega, con un insaciado Di María, que pareciendo estar fresco despega por la banda, centrando el balón a Bale, quién con un cabezazo magistral, consigue colocarlo justo para que este roce el larguero.
Ya en los últimos minutos llegan el tercer y cuarto gol. El primero, obra de Marcelo, gracias a un pasillo del Atlético y el segundo, obra de Cristiano, como intento fallido del Atlético por frenar la goleada madridista. La alegría y el llanto llegan con el pitido que suponía el final del encuentro, provocando en Di María y Marcelo el llanto y en Isco o Morata la caída por la felicidad de la Décima.
Por último, el Atlético mostró una envidiada deportividad quedándose a ver como los vencedores alzaban la copa al cielo en señal de agradecimiento.
Esta vez fue, a diferencia del año pasado, Novak Djockovic, el tenista serbio, quien ganó a Rafa Nadal en la final del torneo de Roma.
La ciudad eterna amparaba el duelo que se ha convertido en el más épico de la historia. Sí, un Nadal-Djockovic. En las estadísticas de sus ya 41 enfrentamientos (22-19 para el español), se aprecia que Rafa tiene ventaja en los partidos sobre la arcilla (el caso de Roma). Pero las últimas tres veces que se midieron el serbio acabó sobreponiéndose al mallorquín.
Rafael comenzó ganando el primer set con autoridad, 6-4. Pero al final de este se pudo vislumbrar al mejor Nole. Y el espejismo no engañaba. El segundo set se lo anotó el balcánico, 6-3. El tercer set fue una lucha de igual a igual en la que se percibió a un Nadal más lento de piernas de lo normal debido a sus complicados partidos durante el torneo. Novak aprovechó esta ventaja para hacerse con esta manga, quedando 4-6 6-3 6-3 el partido a su favor.
La corona tenística de la ciudad eterna era suya, como ya lo fue en 2008 y 2011. El próximo torneo, el Grand Slam de Roland Garros vuelve a ser de tierra batida. Djockovic llega fuerte, pero Nadal nunca suele fallar en esta cita. Por no mencionar a los otros muchos tenistas que llegan en unas condiciones abrumadoras.
¿Quién crees que se apoderará este año del Grand Slam de París?
Ha comenzado el Masters 1000 de Roma. Tierra batida, lo que viene siendo sinónimo de territorio Nadal. Después de haber ganado Madrid, el español se presentaba en la ciudad eterna con el objetivo de revalidar el título que había ganado el año pasado contra la leyenda suiza Roger Federer. Y ya lo ha ganado siete veces, hasta la fecha, claro.
Segunda ronda. Rafa contra las cuerdas al enfrentarse al francés Gilles Simón. Había ganado el primer set en la muerte súbita (a pesar de haber tenido una bola de set en el 5-4) y acababa de perder el segundo en otro tie-break. Y entonces fue en el tercero cuando apareció lo mejor del balear y tumbó al francés 6-2.
Octavos de final. El manacorí se medía al tenista ruso Mikhail Youzhny. Y este último ya se había llevado el primer set, una vez más la muerte súbita, y se adelantaba 2-0 en el marcador. Entonces Nadal dijo basta. Once juegos consecutivos encabezó el tenista de Palma de Mallorca. Ganó el segundo set 6-2, y tenía una ventaja de 5-0 en el marcador. El partido terminó 6-7(4) 6-2 6-1 para el español.
Dos partidos que se le han complicado bastante a Rafael. En un primer momento se podría pensar que no está en su mejor momento. Pero el propio deportista ha admitido que la alegría por jugar partidos difíciles le ha vuelto. Quizás esta sea la inyección de moral que le permita conquistar el Foro Itálico.
El domingo 11 de Mayo se disputó en la Caja Mágica la final del Mutua Madrid Open. Se presentaba un partido emocionante. Por un lado el tenista japonés Kei Nishikori, que venía de haber eliminado en semifinales a el español David Ferrer desplegando un tenis eléctrico y letal. Por el otro lado, Rafa, haciendo un gran torneo y con la certeza de que nunca decepciona. Pero esta vez sí que decepcionó, al menos un poco.
Salieron a la pista, primero el nipón y después el balear. El rugido de la grada cuando este último entró fue simplemente indescriptible. Terminaron de pelotear y comenzó el partido.
Primer set para Kei. Visto y no visto. Nadal salió a la pista ansioso por jugar su mejor tenis ante su público, pero esa ansiedad le pasó factura. Y más importante, Nishikori parecía que volaba. Sus pelotazos no se alejaban de las líneas, y el de Manacor sufría moviéndose de lado a lado de la pista.
Segundo set, y el japonés tenía break y superaba al español 4-2 en el marcador. Rafa, tirando más de corazón que de tenis llegó a colocarse 15-40, con dos puntos de rotura. Y entonces el público, que hasta entonces había gastado todos sus pulmones en levantar al tenista que iba por debajo en el marcador, comenzó a pronunciar la siguiente frase: "¡Sí se puede!¡Sí se puede!". En el estadio se respiraba ambiente de remontada. Y remontó. El balear ganó el punto y estalló, dando puñetazos al aire y levantando el puño, y con él a los espectadores.
Y Rafa Nadal ganó el set. Y estaba 3-0 en el tercer set. Pero hacía ya mucho que Kei Nishikori no jugaba, impedido por una lesión provocada días atrás y agravada debido al gran esfuerzo físico que el partido requería. Se retiró, y con ello el trofeo de Mutua Madrid Open pertenecía al español.
El manacorí mismo admitió que le estaban metiendo una paliza, y su entrenador, Toni, aseguró que no se merecían la victoria. De una forma u otra Nadal volvía a ganar, volvía a sacar su hambre para conseguir sobreponerse a las dificultades, esta vez además con un poco de suerte (por no decir mucha).
Aquí les dejo un vídeo con los mejores puntos del encuentro:
El mejor tenista y deportista de la historia de España continúa aumentando su leyenda. ¿Qué opináis?
LeBron James realizó esta madrugada ante los Indiana Pacers su peor partido en anotación en unos playoffs al lograr sólo siete puntos (2/10). Su marca más baja hasta el momento eran los ocho tantos que había alcanzado en el cuarto partido de las Finales de la NBA ante los Dallas Mavericks, que a la postre se convertirían en los campeones en el sexto partido.
Pero no es la anotación más pobre de toda su carrera. En las 12 temporadas que lleva en la élite del baloncesto estadounidense, la estrella de los Miami Heat ha tenido solo cuatro encuentros con siete o menos puntos. En su primera campaña en la NBA (2003-04), LeBron tuvo tres partidos nefastos: Denver Nuggets (7), Detroit Pistons (6) y Los Angeles Clippers (4).
Aunque habría que esperar una temporada más (2004-2005), para ver el encuentro que el cuatro veces MVP de la Liga no quiere recordar. Fue el 29 de diciembre de 2004, ante los Houston Rockets cuando aún vestía el uniforme de los Cleveland Cavaliers. LeBron no logró ver el aro en los cinco intentos que hizo en los 17 minutos que estuvo sobre la pista. Sólo anotó tres tiros libres y su equipo acabó cayendo por once puntos.
Juego de espejos. Hace menos de una semana los Spurs se colocaron 2-0 en la final del Oeste después de pasar de imponer sus reglas en el primer partido a llevarlas a su máxima expresión en el segundo. En siete días y con el primer paso por Oklahoma cerrado, la final del Oeste está 2-2 después de un vuelco perfectamente simétrico: los Thunder enseñaron su guión en el tercer partido y lo impusieron con puño de hierro en el cuarto. Más juego de espejos: hace dos años, en un paralelismo que empieza a ser claustrofóbico para los Spurs, los Thunder se metieron en la final después de convertir un 2-0 en contra en un 4-2 a favor. Después de, como ahora, haber sido sacados de pista literalmente en el segundo partido en Texas. El 3 de junio de 2012 se las apañaron para llevarse el quinto partido en San Antonio (103-108) y cerrar después la eliminatoria en su casa, donde los Spurs llevan nueve derrotas seguidas : lo nunca visto desde que aterrizó Duncan hace casi dos décadas. La nueva fecha clave, la X que seguramente resolverá la ecuación, es el 29 de mayo de 2014. El jueves: ya. Si San Antonio no reacciona, volverá a Oklahoma herido de muerte. Si lo hace, recuperará una mano que se le ha escurrido entre los dedos a medida que ha avanzado la partida. Las cuentas son sencillas: en eliminatoriascon 2-2, el ganador del quinto partido pasa ronda el 82% de las veces. Más de medio match ball se resuelve en el At&T Center mañana. Ya...
Encuentro celebrado el domingo 11 en el estadio Baldeídos, en Vigo. Tras una derrota 2-0, el equipo merengue perdió su único pasaporte hacia la liga, la cual será disputada entre el Atlético de Madrid, el cuál ha conseguido alcanzar una cifra soñada por todos, nada más y nada menos que 89 puntos, contra el equipo culé, quién tras su mala racha ha conseguido salir y gracias a los errores cometidos por sus equipos rivales, ha conseguido llegar a la final y volver a tener posibilidades para llevarse su vigésima tercera liga.
El equipo madridista tuvo que hacer frente a las innumerables bajas de galácticos como Cristiano, Di María o Bale, junto a la inesperada lesión de Benzema antes del encuentro. El equipo blanco sacó a al campo a la alineación más extraña de la temporada, error que sin ninguna duda pagó, junto al mal juego del equipo. En la primera parte, el equipo blanco no tuvo su primera oportunidad hasta la media hora de encuentro, donde Morata fue el autor de un disparo, que aun siendo desviado, fue detenido por el portero del equipo gallego. Él, junto a Aurtenetxe, fueron los salvadores del Celta, quiénes detuvieron todas las oportunidades madridistas de gol. El celta, muy inteligente, jugó con valentía con juego ofensivo y defensivo, aun siendo el juego ofensivo detenido por los blancos, el Celta actúo con su punto fuerte en ese partido, defendiendo en territorio contrario, desconcertando a los jugadores, Ramos y Xabi, que fueron los autores de los errores que otorgaron la victoria al equipo celeste.
En conclusión, la superioridad ofensiva del equipo blanco se vio reducida por la extraña alineación y fatales errores que estos cometieron, siendo en mi opinión, la victoria del equipo gallego, una victoria merecida pero no de la que estar completamente orgullosos puesto que la defensa celeste fue capaz de desconcertar al juego del equipo merengue y porque sus goles fueron jugadas iniciadas por el equipo rival.
Miami supo sufrir, mantuvo la concentración y justo en los minutos finales, aquellos en los que se demuestra el verdadero potencial de los equipos, ofreció su mejor versión para lograr un apretado triunfo (96-94) y enviar a los Nets de vuelta a Brooklyn sin la opción de disputar un sexto partido. Los visitantes no tuvieron ni la opción de lanzar a canasta en la última posición para intentar forzar la prórroga. Por cuarta temporada consecutiva, las mismas que llevan LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh jugando juntos, los Heat estarán en la final de la Conferencia Este.
De cara a este quinto duelo, los de Jason kidd tomaron buena nota de lo que les había fallado en el asalto anterior: frenar a un LeBron James que se fue hasta los 49 puntos. Lo consiguieron frenar durante gran parte de la noche. Sin embargo existe un puñado de elegidos que tienen la capacidad de desnivelar un encuentro en apenas minutos y sin apenas intervenir en el juego. ‘King’ James es uno de ellos. Ya no es el jugador egoísta por el que pasaban todos y cada uno de los balones en los ataques de aquellos Cavs. Ha aprendido que las circunstancias de este deporte van mucho más allá que el obcecarse a ir hacia el aro una y otra vez. Cuando no se encuentra cómodo ya ha sabe que se pueden ganar y decidir partidos sin necesidad de lanzar 30 veces a canasta.
Ya en el desenlace, no se desesperó ante la descomunal actuación de Joe Johnson, quien demostró ser uno de los anotadores más prolíficos con 34 puntos, pese a convertir un inverosímil lanzamiento cuando le hacía sentir el aliento en el borde su nariz que establecía el 83-91 a menos de cinco minutos de la conclusión y que pareció llegar a refrendar que cualquier intento de reducir diferencias por parte de los de Florida resultaría inútil. Sin embargo, la venganza no llegaría mucho después.